Pedalear por la educación permanente: Iolanda Corella recoge el Premio Ciudad de Dénia
El acto de entrega del XXIX Premio Ciudad de Dénia para la formación de personas adultas a la maestra Iolanda Corella Llopis se celebró el pasado viernes en la Biblioteca pública Juan Chabàs.
Acompañada por familiares y amistades, compañeros y alumnas del centro municipal de formación de personas adultas de Almussafes donde da clase, también de otros centros FPA; representantes del Ayuntamiento de Almussafes y concejalas y concejales del equipo de gobierno del Ajuntament de Dénia, Iolanda Corella recibió el galardón –la escultura que Joan Castejón creó expresamente para este premio- de manos del alcalde, Vicent Grimalt.

La homenajeada escuchó las palabras de felicitación de Grimalt, del representante de TAREPA-PV Pep Aparicio Guadas y del concejal de Cultura, Raúl García de la Reina, encargado de leer el acta del jurado donde se exponen las razones de la concesión del premio. Entre estas, porque Iolanda Corella “ha destacado, destaca y destacará en la vindicación y fomento de una educación y formación permanente valenciana, crítica, activa, popular y ciudadana”; por su contribución “a establecer cooperaciones y complicidades entre lo social y lo público”; así como por promover “la creación de redes en el ámbito de la educación permanente y la cultura popular y valenciana desde una dimensión educativa, ética y política”.

Corella utilizó el ciclismo como símil para explicar cómo ha sido y es su trabajo de décadas en el mundo de la educación permanente de adultos y, más concretamente, en el centro municipal de Almussafes. “Somos un equipo con liderazgos compartidos y alternancias, puesto que el grupo entiende quién necesita en cada momento estar a cobijo y el resto echa del carro. Lo que sí es necesario es pedalear siempre, porque si no lo haces, caes. La acción constante es la que te mantiene vertical”.
Aludió también a la inestabilidad, la precariedad y la incertidumbre que sufre la educación permanente de adultos, “el ámbito más olvidado de la Administración educativa”. Y dentro de este ámbito general, Corella denunció que los centros de titularidad municipal “somos los precarios de los precarios”. “Estamos mal regulados, dejados en manos de cada ayuntamiento”, en definitiva, en una situación de “vulnerabilidad normativa”.

Respecto a la incertidumbre, Iolanda Corella explicó que “trabajar en la educación de personas adultas supone asumir un grado de incertidumbre, puesto que nunca sabes cómo será el próximo curso, siempre estamos en construcción, ya que que la oferta educativa de nuestros centros la tenemos que adaptar a la realidad del momento”.
Esto la lleva a una de las cosas que más le entusiasman: “trabajar en el aula temas que no domino demasiado y, de este modo, aprendo constantemente”. “El aprendizaje permanente –añadió- es también para los docentes”.
Ante las amenazas que planean sobre la enseñanza pública y la educación permanente de personas adultas, Corella expresó un deseo claro. “Espero que nos queden muchos años de aprendizaje, muchos años del Premio Ciudad de Dénia para la formación de personas adultas y muchos años de pedalear por la educación permanente de adultos”.



