Nueva técnica en el Hospital de Dénia, muy poco invasiva para las hemorroides

El Hospital de Dénia lleva ya dos años desde que incorporara a su cartera de servicios la embolización arterial rectal para eliminar las hemorroides. Durante este tiempo se han obtenido resultados excelentes, ya que la recuperación es inmediata, sin sangrado ni complicaciones posquirúrgicas.

La embolización arterial rectal es una técnica mínimamente invasiva e indolora que se realiza en los quirófanos de Intervencionismo Radiológico. Consiste en embolizar, de manera selectiva, las arterias rectales superiores para disminuir el hiperflujo sanguíneo en las almohadillas hemorroidales.

La técnica conocida como “Emborrhoid” se realiza de forma endovascular, mediante punción de la arteria femoral. Por ésta última se accede a las ramas distales de la arteria rectal superior, las cuales se embolizan con espirales metálicas llamadas coils, lo que provoca la interrupción del aporte sanguíneo y, consecuentemente, el cese del sangrado hemorroidal.

Ventajas

La principal ventaja es que evita la manipulación y el traumatismo anorrectal, ya que no precisa de incisión quirúrgica. De esta forma se consigue reducir sensiblemente las complicaciones asociadas a la cirugía (sangrado, curas diarias, etc.). Además es menos dolorosa que la cirugía tradicional y presenta menos convalecencia, con posibilidad de hacer vida normal al día siguiente de la prueba.

 Dos años de experiencia con resultados excelentes

El Hospital de Dénia realiza este procedimiento desde hace más de 2 años, en estrecha colaboración entre los servicios de Cirugía y Radiodiagnóstico. Para el Jefe del Servicio de Cirugía, Dr. Juan José Arroyo“los resultados son excelentes y sin complicaciones mayores. No obstante, matiza Arroyo, la indicación principal de esta técnica son pacientes con hemorroides internas sangrantes grado II-III, que presentan riesgo para la cirugía convencional”.

Una dolencia que afecta al 50% de la población mayor de 50 años

La palabra hemorroides, que etimológicamente significa “flujo de sangre”, describe una de las patologías proctológicas más frecuentes. Se ha observado una prevalencia máxima entre los 45-60 años, con un pico del 50% en mayores de 50 años y una distribución similar por sexos.

Su clasificación se hace en base a su presentación (externas e internas) y, en el caso de las internas, en 4 grados según su gravedad y comportamiento. Las hemorroides están compuestas por un tejido conectivo asociado a músculo liso y una red arteriovenosa, formando almohadillas, estando su función relacionada con la con la discriminación sensitiva del material fecal y la continencia.

Factores como el estreñimiento, el gran esfuerzo defecatorio, el embarazo o el parto, pueden provocar la debilidad en el anclaje de dichas estructuras y su descenso progresivo (prolapso), ocasionando síntomas que van desde la hemorragia indolora hasta la trombosis con necrosis, pasando por el prurito y la secreción mucosa.

Según el Dr. Abel Gregorio, especialista en Diagnóstico por la Imagen, “en este proceso, es fundamental la valoración previa por parte del cirujano, con analítica reciente y anoscopia, para establecer las indicaciones correctas del procedimiento y los controles sucesivos. Los resultados obtenidos hasta la fecha orientan a que Emborrhoid es una excelente alternativa, segura y con alto porcentaje de éxito clínico para este tipo de pacientes”.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *