«Ahora sí» Artículo de Sandra Gertrúdix
Ahora sí. Con las negociaciones necesarias hechas, la reunión entre el Ministerio, la Federación de Cofradías y la Confederación Española de Pesca celebrada y un acuerdo cerrado sobre la mesa. Ahora sí tiene algún sentido que nosotros, los políticos locales, expresemos nuestra opinión o salgamos a exigir una vez más, por ejemplo, una urgente adaptación de la legislación europea en materia de pesca que tenga en cuenta las singularidades del sector en el Mediterráneo.
¿En qué queda ahora la moción que el PP anunció que presentará al próximo Pleno municipal (el 29 de enero) si Gobierno y Federación han consensuado los siguientes pasos a dar y la huelga del sector ha sido desconvocada?

Tanto sentido tiene este paso en falso de los populares dianenses, ansiosos por protagonizar titulares, como su exigencia al Gobierno de España de que plante cara al mandato de una Comisión Europea presidida por el Partido Popular. El mismo comisario de Pesca de la UE, Costas Kadis, pertenece a los populares europeos. Cabría esperar pues, por lógica y por pragmatismo, que las exigencias las dirigiesen, primero, a los suyos…
Pero más allá de estos tropezones políticos a los que nos tienen acostumbrados los populares en su estrategia única de acoso y derribo al Gobierno y su presidente, Pedro Sánchez, la realidad ha demostrado que el Ministerio tiene muy claro que la normativa europea en materia de pesca, el Reglamento 2023/2024 de Control de la Pesca, que entró en vigor el 10 de enero, no se adapta a las particularidades de cada región y esto conlleva perjuicios que incluso amenazan el relevo generacional y la pervivencia de nuestra flota.
Lo dicen nuestros pescadores, que ni siquiera entienden el porqué de las medidas que ahora han entrado en vigor (con el compromiso de flexibilización por parte del Gobierno español ya firmado), ni saben cómo garantizar la viabilidad económica y la seguridad de su actividad si se les exige la aplicación de nuevas obligaciones inasumibles por tripulaciones pequeñas como son las nuestras.
Compromisos concretos de la Secretaría General de Pesca: que los errores u omisiones en la estimación de las cantidades en el diario de a bordo, para especies con capturas inferiores a 50 kilos, no constituyan una infracción y la solicitud a la Comisión Europea para que así se modifique también en el Reglamento de Control de la Pesca; que la obligación de facilitar información de las capturas se dé por cumplida cuando se facilite al menos una vez al día; y que de la obligación de notificación de la llegada a puerto, con 4 horas de antelación, se excluyan los barcos que faenan con plazos muy específicos, como es el caso de nuestra flota, que a las 17 horas finaliza su actividad.
¿Es suficiente? Difícilmente lo será mientras, como ya he insistido, la normativa europea no refleje las diferentes singularidades, necesidades y problemáticas de la pesca en cada región y diferencie los grandes buques de las pequeñas flotas locales.
No obstante, en esta misma lucha está el Gobierno de España, así que confiamos en que se consigan las adaptaciones necesarias.
Nuestro sector pesquero ha hecho un enorme esfuerzo para garantizar la sostenibilidad, el mínimo impacto ambiental y la recuperación de los caladeros, que ahora mismo es ya un hecho en nuestro ámbito de pesca. Por ello es tan, tan necesaria la flexibilidad y la adaptación de la normativa a cada realidad particular.
Los próximos años serán decisivos para saber si nuestro sector pesquero podrá tener futuro.



