Expertos aseguran que la inmediatez de la firma es la primera fuente de problemas en la contratación internacional

¿Qué idioma es el válido para el contrato internacional? ¿La buena fe se puede dar por sentada? ¿Puedo firmar un contrato de confidencialidad de por vida? ¿En qué fecha comienza el contrato? ¿Sirven los modelos que circulan por internet? Estas y otras muchas dudas más fueron resultas ayer por Maite y Cristina Vázquez Calo, socias del despacho “Assesora, Estudio Jurídico y Tributario” Assesora en la conferencia organizada en Dénia por la Federación Empresarial de la Marina Alta, CEDMA, con la colaboración de Cámara de Alicante.

Ante un público compuesto en su mayoría por empresarios que ya han tenido experiencias en la firma de contratos internacionales, ambas abogadas fueron desgranando uno por uno todos los problemas que pueden surgir a la hora de firmar con proveedores, clientes o socios afincados en países distintos a España. Y la principal fuente de problemas, según afirmaron es “la inmediatez de la firma”, ya que en muchas ocasiones, “se baja un modelo de contrato por internet, se firma y luego se pasa al departamento jurídico, que poco puede hacer ya para evitar los problemas”.

Entre los consejos ofrecidos por las abogadas, el primero es determinar bajo qué sistema legal se está firmando el contrato, puesto que existen diversos puntos que se presuponen dentro de España, por ejemplo, la buena fe contractual, que en cambio no se hace en los países regidos por legislación del tipo anglosajón (common law). Asimismo, determinar el país en el que se pleiteará en el caso incumplimientos resulta clave para evitar males mayores.

También, el pago de impuestos, dónde se debe dejar la mercancía o los seguros que se contratan, dependerán de las cláusulas que se ponen en un contrato, y a este respecto, uno de los puntos que más llamó la atención fue la confidencialidad. “En un país como EEUU o Canadá, donde son muy pleiteros, firmar una confidencialidad es buscarte un problema, en China, en cambio, es casi una juerga”, describió Maite Vázquez. En este sentido, llamó la atención sobre el hecho de que “la confidencialidad de por vida” es nula en la mayor parte de los países del mundo, y propuso sustituirla por “confidencialidad por quince, veinte o incluso cien años”. Los asistentes formularon múltiples preguntas sobre distintos asuntos a lo largo de la charla, lo que enriqueció la conferencia.

CEDMA