Amunt contra el Cáncer celebra el Día Mundial del Melanoma

Cada 23 de mayo la Organización Mundial de la Salud (OMS) celebra el Día Mundial del Melanoma con el objetivo de concienciar a la población sobre el peligro de este tipo de tumor, la importancia de su prevención, su diagnóstico y tratamiento precoz.

Los tumores cutáneos son muy frecuentes en nuestro medio y suponen un importante problema de salud pública. Dentro de ellos el que ocasiona más mortalidad es el MELANOMA (conocido popularmente como lunar maligno), con una incidencia estimada en España de unos 100.000 casos/año y una mortalidad de 2,17 casos/ 100.000 personas-año. Se estima que el número de casos irá en aumento, de ahí la insistencia en constatar el peligro de este tipo de tumor y recordar los hábitos a seguir para tratar de prevenirlo. A pesar de ello, la tasa de supervivencia del melanoma en estadios iniciales es mayor del 90 %, por eso es fundamental un diagnóstico precoz.

Un melanoma en general se manifiesta en la mayoría de los casos como un lunar o mancha negra o marrón oscura en nuestra piel que crece de forma irregular, se abulta, cambia de color, pica o sangra, es la conocida como regla del ABCDE o signos de alarma ante un lunar que presente: asimetría(A), bordes irregulares(B), color no homogéneo(C), diámetro mayor de 6 mm(D) y evolución(E) o cambio en el tiempo.

Estos signos pueden observarse sobre un lunar o nevus que ya teníamos que vemos que se está modificando (melanoma sobre nevus melanocítico) o bien aparecer ya directamente el melanoma sobre piel sana (melanoma “de novo”). Puede formarse en
cualquier parte de nuestro cuerpo, tanto en piel (incluyendo cuero cabelludo, genitales, palmas y plantas) como mucosas o intraocular.

La piel es nuestro órgano más extenso y requiere de un cuidado constante para tener un aspecto saludable. Al mismo tiempo el más externo de nuestro organismo y esto es un factor clave a nivel de prevención.

La exposición prolongada al sol constituye uno de los principales factores de riesgo para desarrollar un melanoma, y si de algo se presume en nuestro país es de estar casi siempre soleado, de ahí la preocupación de las sociedades científicas por el ascenso
del melanoma en España en los últimos años. El bronceado, que hasta hace poco se consideraba erróneamente saludable, no es más que un mecanismo de defensa de la piel ante la agresión que sufre ésta por la radiación ultravioleta y conviene recordar la
frase de que “la piel tiene memoria” y que a mayor exposición solar acumulada mayor posibilidad de que en un futuro esta exposición se asocie a más daño solar y aparición de lesiones malignas en la piel, entre ellas el melanoma.

Además ahora en estas fechas, es buena época para recordar que hay que evitar tomar el sol así como realizar actividades al aire libre en las horas de mayor intensidad solar (entre las 12h y las 16h), llevar ropa adecuada, utilizar gorros y gafas de sol y no olvidar el uso de fotoprotectores adaptados al fototipo de cada persona, en general productos de amplio espectro que contengan filtros frente a radiación UVA y UVB con índices de fotoprotección (FPS) altos (30 o superior) . Estas medidas son recomendables para toda la población, si bien, deben extremarse en las personas de piel clara, personas con numerosos nevus melanocíticos, antecedentes de cáncer cutáneo y trabajadores o deportistas que por su ocupación están habitualmente al aire libre. Aunque la prevención de los efectos nocivos del sol en nuestra piel es aconsejable a todas las edades, cabe destacar que es en la población infantil y adolescente en quienes se debe hacer especial énfasis, puesto que los episodios de quemaduras durante estas etapas de la vida han sido propuestos como un factor de riesgo independiente para el desarrollo de melanoma en la edad adulta, y es en la niñez cuando es más fácil adquirir comportamientos “fotoprotectores” y asimilar hábitos saludables y actitudes positivas hacia la salud. También advertir sobre el uso de cabinas de rayos UVA, consideradas por la OMS como factor cancerígeno al mismo nivel que el tabaco.

Es conveniente conocer nuestra piel, la autoexploración de la piel es un factor clave en la detección precoz del cáncer cutáneo. La piel es externa y está a nuestro alcance, la podemos observar, no necesitamos supertecnología para detectar nosotros mismos
cambios en ella que pueden ser el primer síntoma de melanoma, es importante conocer nuestros lunares y su apariencia, y si detectamos alguna anomalía como hemos descrito anteriormente (regla del ABCDE) consultar a nuestro médico o
dermatólogo.

Por todo lo comentado, los dermatólogos no nos cansaremos en insistir en que el melanoma es el tumor más prevenible y accesible y, cuando se detecta y trata a tiempo, tiene muy buen pronóstico. El mejor tratamiento de un melanoma es su prevención.

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