Aumenta el número de consultas por síntomas de depresión, insomnio y ansiedad tras la pandemia

El Servicio de Psiquiatría del Departamento de Salud de Dénia –DSD- advierte del aumento de casos de depresión, insomnio y ansiedad tras la pandemia y los motivos por los que las personas mayores y enfermos crónicos han visto agravada su situación de vulnerabilidad.

El confinamiento ha supuesto una ruptura de las actividades cotidianas. El aislamiento y el distanciamiento social han agravado la sensación de soledad y estrés que sufren algunos colectivos especialmente las personas mayores. También la amenaza de infectarse con el virus, la incertidumbre que genera en los colectivos más vulnerables al virus, personas mayores y enfermos crónicos, exacerban, entre esta población, cualquier riesgo latente de depresión o ansiedad.

La Jefa del Servicio de Psiquiatría del DSD, la Dra. Katarzyna Sylwia, afirma que, tras la pandemia, es frecuente las consultas de pacientes con sintomatología psicológica como: la preocupación, la tristeza, el sentimiento de inutilidad; así como conductas de miedo, inquietud, inhibición e irritabilidad y pensamientos irracionales, creencias y expectativas negativas sobre uno mismo y/o la realidad.

En esta línea, la Dra. Katarzyna Sylwia, advierte de la importancia de identificar en los ancianos cualquier signo de autoabandono, apatía o ansiedad. “Negarse a llevar a cabo tareas tan básicas como bañarse, comer, limpiar y el retraimiento social pueden ser muestra de desmotivación y conducir a la depresión. También la preocupación excesiva por todo lo que sucede o el estar hipoalerto/a, es una manifestación de ansiedad”, afirma la doctora.

La Dra. Katarzyna señala la necesidad de afecto y de seguridad que caracteriza a este grupo de edad. Por lo que recomienda ofrecerles apoyo y acompañamiento para minimizar en gran medida las alteraciones psicológicas y conductuales y contribuir a que el paso por esta etapa sea más placentero, en aras de lograr un mejor  bienestar emocional y cognitivo. Para ello, es importante fomentar su autonomía, hacerles partícipes de las tareas diarias y que se sientan útiles y queridos, con el fin de mejorar su estado de ánimo.

Asimismo, es vital preservar hábitos de vida saludables. La práctica de ejercicio físico les ayuda a dormir mejor y reduce el nivel de estrés y los estados emocionales depresivos. También la práctica de ejercicios de agudeza mental como: leer, jugar al dominó o al ajedrez y realizar crucigramas son actividades que estimulan el cerebro y contribuyen a mantener la mente lejos de las preocupaciones cotidianas, concluye la Jefa del Servicio de Psiquiatría del DSD.

 

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