Dulces navideños y vinos de la tierra en una nueva edición de Menja’t la Marina

La Oficina de la Innovación y la Creatividad del Ajuntament de Dénia ha organizado otra jornada de Menja’t la Marina en el Mercado Municipal de Dénia. Se trata de una iniciativa incluida en el plan de acción Dénia&Marina Alta #Tastinglife de la Ciutat Creativa UNESCO de la Gastronomía que tiene como objetivo fomentar la comercialización y el uso gastronómico del producto de proximidad y sus variedades en cada temporada.

A las puertas de Navidad, la jornada de hoy se ha dedicado a la repostería tradicional navideña y a los vinos dulces que se producen en la Marina Alta. Cinco bodegas de la comarca han mostrado sus vinos dulces dejando patente su riqueza, variedad y calidad.

Joan Pastor, en representación de la bodega Joan de la Casa de Benissa, ha presentado Nimi Naturalmente Dulce, elaborado con la variedad autóctona de moscatel de Alejandría. Es un vino que no tiene alcohol ni azúcar añadidos, se obtiene a partir de pasas vírgenes, secadas al sol en cañizos, pero no escaldadas, y se fermenta en barrica con 12 meses de crianza. Pastor recomienda romper con los tópicos y degustarlo con quesos y patés.

Felipe Gutiérrez de la Vega, director comercial de la bodega Gutiérrez de la Vega, ha participado con un clásico de la casa, el Casta Diva, cosecha de 2014. Según ha explicado, la dulzura del vino se obtiene de manera natural, puesto que la uva es, en gran parte, pasa, con poca graduación alcohólica y con una crianza larga en barricas de roble francés y del Cáucaso. Gutiérrez de la Vega aconseja maridarlo con sabores intensos y un punto amargos como al chocolate o el café.

La jornada Menja’t la Marina ha sido escaparate de la presentación del primer vino dulce producido por el Celler Les Freses de Jesús Pobre. Bautizado como Dolç de Les Freses, este nuevo vino procede de vendimia muy tardía, de finales del mes de septiembre, cuando el racimo se ha secado en la planta y es ya pasa, con una graduación inicial de 14 grados, a la cual se han añadido 2 grados más de alcohol, según ha explicado la responsable de la bodega, Mara Bañó.

La uva muy madura, casi pasificada, también es la base del moscatel Cántic del sol, de la Bodega Cooperativa Sant VicenteFerrer de Teulada. Su presidenta, Paqui Oller, ha destacado que se trata de un moscatel “diferente a otros elaborados en la Marina”, que se fermenta en barrica unos 3 o 4 meses, logrando 15 grados de graduación y, en boca, “es como comerte una pasa”. La cooperativa produce unas 5.000 botellas de esta etiqueta.

El moscatel M de Alejandría, un proyecto de Cristina Rodríguez Vicente, ha completado esta presentación de los vinos dulces que se hacen en la comarca. Rodríguez Vicente plantó la viña en Teulada al 2014 y obtuvo la primera cosecha al 2017, con una serie limitada de 1.200 botellas. Es un vino elaborado con uva moscatel tradicional con una particularidad que lo diferencia: la uva se cosecha y se congela a pie de viña, “lo cual potencia enormemente los sabores del moscatel y aporta un punto final de acidez que se invita a beber más”.

Esta exhibición del potencial de los vinos dulces de la Marina Alta, se ha completado con una muestra de dulces tradicionales de Navidad, elaborados por dos de los hornos con puesto de venta en el mercado, que el público ha podido degustar. Rollitos de mistela y de cazalla del Raconet de Trini y pastissets de almendra con yema de huevo, con boniato y con cabello de ángel, del horno de pan Sivera.

Los chefs de los restaurante Orígens de Dénia, Amanda Fornés y Ximo Ivars, han hecho una demostración de cocina creativa con dos recetas dulces-saladas para estas fechas navideñas: una casca rellena con carne picada e hígado de pato con turrón de boniato y reducción de anís dulce.

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