Cuando lo increíble se vuelve creíble, arranca el nuevo Raquel Payà
Ya es una realidad: el futuro del Centro de Educación Especial Raquel Payà ya ha comenzado a tomar forma. Ayer, los terrenos del Camí de la Bota, acogieron un acto cargado de emoción y simbolismo con motivo del inicio oficial de las obras del nuevo centro educativo, una infraestructura largamente esperada por toda la comunidad escolar.
La ceremonia ha estado marcada por un gesto singular y lleno de significado. En lugar de la tradicional cápsula del tiempo, alumnado y profesorado han optado por enterrar una “olla del tiempo”, un homenaje al ciclo de hostelería y cocina que forma parte de la oferta formativa del centro. Una elección que representa ese espacio donde se mezclan, crecen y toman forma los proyectos, aprendizajes y vivencias que definen el día a día del Raquel Payà.

En su interior se han depositado diversos objetos especialmente representativos de la identidad del centro: un cuento elaborado por el alumnado para la ocasión, un comunicador adaptado, una cinta vinculada a sus proyectos Erasmus, una pelota de estimulación sensorial, los planos del futuro edificio, monedas de curso legal y ejemplares de la prensa del día.
El acto ha reunido a alumnado, familias, profesorado, representantes institucionales y responsables de la empresa adjudicataria, Vías y Construcciones. Han sido precisamente tres estudiantes quienes se han encargado de depositar la olla en el terreno donde se levantará el nuevo colegio. Junto a ella, miembros del equipo docente han plantado un lledoner, árbol mediterráneo que simboliza la fortaleza, la resiliencia y el crecimiento.

Durante su intervención, el alcalde de Dénia, Vicent Grimalt, quiso reconocer públicamente la larga espera que ha acompañado este proyecto. Pidió disculpas por los retrasos acumulados y admitió que la construcción del nuevo centro llega con demasiado retraso. Sus palabras reflejaron el sentir compartido por familias, alumnado y profesionales, que han esperado durante dos décadas la materialización de esta necesaria infraestructura.
La nueva sede del CEE Raquel Payà, concebida como un centro moderno, inclusivo y adaptado a las necesidades del siglo XXI, contará con espacios innovadores y especializados. Entre sus instalaciones figurarán una piscina terapéutica, un aula-hogar orientada al desarrollo de la autonomía personal, modernas aulas de cocina y un restaurante pedagógico, además de zonas de recreo accesibles y adaptadas.

La construcción, con un plazo de ejecución estimado de dos años, supondrá una inversión cercana a los nueve millones de euros. El proyecto permitirá dejar atrás unas instalaciones que, desde hace décadas, han quedado insuficientes para responder a las necesidades educativas y asistenciales del alumnado.
Con este primer paso, Dénia avanza hacia la materialización de una reivindicación histórica de familias, profesionales y alumnado: un centro diseñado para ofrecer las mejores oportunidades de aprendizaje, inclusión y desarrollo personal a las generaciones presentes y futuras.
















