Más de 25.000 personas disfrutan del desfile de gala de Moros y Cristianos

Los Moros y Cristianos han celebrado el día grande de la fiesta con un espectacular desfile de gala. Más de 25.000 personas se han acercado hasta el corazón de Dénia para disfrutar de la originalidad, las danzas, la caballería y la música festera. Un desfile en el que han participado unas 1.500 personas entre músicos, escuadras y miembros de los boatos, y es que hay que tener en cuenta que sólo la capitanía Cristiana tenía prevista la participación de unas 800 personas.

El desfile arrancó sobre las 18:00 horas desde la plaza del Consell con las tropas cristianas, formadas por las escuadras de Almogàvers, Cavallers, Crauats, Guerrers Hospitalaris, Marins Corsaris, Mozárabes y Templaris, capitaneadas por José Vicente Ivars, de la filà Deniers y su abanderada, Ana Adela Pastor. Una capitanía que no ha escatimado en detalles y ha invertido cerca de 30.000 euros en la preparación del boato inspirado en el pregón que su capitán pronunció en 2006 inspirado en las grandezas de la ciudad de Dénia. Desde el Pare Pere hasta los masseros pasando por las ocas de Les Bassetes y los oficios de un pueblo costero tuvieron un hueco importante dentro del boato, donde tampoco se quiso dejar de lado la esencia marinera de la ciudad, sus playas y, por supuesto, el «eterno vigilante y sello de identidad del pueblo de Dénia», el Montgó y el Castillo. Extenso pero llamativo boato que se estructuró en cuatro partes y que incluyó pequeños detalles que marcaron el paso del bando cristiano que cerraba la carroza del Capitán Cristiano 2013 al que la banda de música «El Gamell» de Albaida rindió homenaje con la presentación oficial de la marcha «Caballer Denier» de Pere Molina, que la filà Deniers ha regalado a su capitán.

Más sencillo pero igual de espectacular se presentó el desfile del bando moro, que este año ha capitaneado la filà Abecerrajes, con Rafa Cheli y Adela Marzá al frente.  Las escuadras de Alkamar, Almorávides, Amazigh, Berebers-Tuaregs, Piratas Berberiscos y Walíes mantuvieron el ritmo de las marchas moras que fueron desgranando, poco a poco los orígenes históricos de la fiesta de Moros y Cristianos comenzando con los secretos del asentamiento y la repoblación morisca por agricultores y ganaderos así como la grandeza de un palacio nazarí. Para ello, la filà se valió de la simbología del «Pavo Real» que acompañó de bailes árabes, malabaristas y acróbatas que fueron muy aplaudidos por los espectadores. La tercera y última parte del boato giró en torno a la conquista. Para hacer realidad esta propuesta, la filà ha invertido cerca de 60.000 euros y ha contado con la colaboración de festeros con gran experiencia que han trabajado codo con codo con Rafa Cheli con el objetivo de que la  primera capitanía que ostenta la filà Abencerrajes fuera una experiencia inolvidable.

El desfile, de casi cuatro horas de duración, discurrió por su itinerario habitual comenzando en la calle La Mar, Diana, Marqués de Campo hasta la Cruz Roja. Recorrido que completó el conseller de Economía, Industria, Turismo y Empleo, Máximo Buch que desfiló con la filà del bando moro Walíes para demostrar su apoyo a las fiestas de Moros y Cristianos. Un guiño a la importancia que tienen las fiestas en la economía valenciana y en el turismo.

 

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